El dueño de una concesionaria de Dinamarca tuvo que cerrar hace 30 años. Dentro quedaron guardados alrededor de 200 autos, hoy clásicos.

La concesionaria volvió a abrir sus puertas para vender estos 0 km.
A los 92 años, Jens Sorensen, dueño de la empresa, murió y su hijo descubrió un increíble tesoro olvidado.

La concesionaria pasó por algunos inconvenientes económicos hace unos 30 años y debió cerrar sus puertas. El hecho hubiese carecido de relevancia a no ser por algo muy particular: el depósito de la concesionaria quedó cerrado desde esa fecha con cientos de autos 0 km en su interior esperando ser vendidos.

Kjeld, el hijo de Jens descubrió el impresionante tesoro. En total eran 200 autos, que ahora están a la venta nuevamente desde U$S600 hasta los U$S6500.

Algo a mitad de camino entre la sorpresa y la emoción es lo que se obtiene al observar un Seat 600 o un Autobianchi en el centro del salón en un estado más que envidiable.

Otro de los modelos a la venta dentro de la concesionaria es un ejemplar de Renault 4 (también 0 km.) que fue vendido recientemente por unos U$S3.000 demostrando que aún existen compradores de reliquias como los que se ofrecen en esta pintoresca concesionaria.

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