Un empleado de un banco en Alemania transfirió más de 222 millones de euros al quedarse dormido sobre el teclado de su ordenador mientras realizaba una operación. El hombre tenía que realizar una transferencia de 64,2 euros, pero se quedó dormido, dejando las manos sobre el teclado. Al pulsar la tecla ‘2’ ininterrumpidamente, transfirió 222.222.222, 22 euros. Evidentemente, el error pronto fue descubierto y corregido.

Como resultado del accidente fue despedida una empleada del banco de 48 años, cuyo trabajo consistía en supervisar las acciones de los empleados. La mujer, que trabajaba en esa entidad bancaria desde 1986, llevó el caso a los tribunales. El Tribunal laboral determinó que el día del accidente la empleada había comprobado más de 800 operaciones, por lo que acabó dándole la razón y obligando al banco en cuestión a readmitir a la trabajadora. No se conoce cuál fue el castigo, si lo hubo, para el empleado que se quedó dormido en su puesto de trabajo.

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