El jugador superviviente del Chapecoense lloró al recordar a sus compañeros en su primera comparescencia pública tras la tragedia aérea. “Es un milagro que esté vivo y caminando”.
Alan Ruschel, uno de los seis supervivientes de la tragedia aérea del Chapecoense, durante el viaje que les llevaba a jugar la ida de la final de la Copa Sudamericana ante el Atlético Nacional ya está con su familia. En la tarde del pasado viernes, el jugador del club brasileño salió en silla de ruedas del hospital de Chapecó, donde se recuperaba de lo que fue el brutal accidente aéreo de Medellín.
Tras salir en silla de ruedas, se puso de pie y caminó sin problemas hasta el coche que lo esperaba. Sus familiares lo aguardaban, junto con uno de los compañeros de equipo, uno de los que no viajó a Colombia.
Ayer sábado por la mañana realizó una conferencia de prensa en la que no pudo evitar las lágrimas. “No tengo palabras para explicar lo que siento. Es una mezcla de sentimientos. Una alegría estar aquí de nuevo, sentado. Pero al mismo tiempo, un duelo por la pérdida de varios…”, dijo mientras comenzó a llorar.
“En el momento en que se estrelló el avión, Dios me recogió bajo su ala y me dijo que aún tenía una misión aquí en la tierra, por lo que no me llevó con él. El primer milagro es que esté vivo, y el segundo que esté caminando… los médicos dijeron que tenía una lesión grave en la columna”, dijo, emocionado.
El futbolista del Chapecoense cambió de asiento en el último momento después de que Follman (amigo y portero del equipo, que también sobrevivió al accidente) le animara a sentarse junto a él, afirmó el propio jugador en la rueda de prensa.
Hasta entonces estaba sentado cerca de la parte trasera del avión, donde nadie sobrevivió. El directivo del club Cadu Gaúcho también le animó a cambiar de sitio.
“Los planes de Dios son mayores que los míos, tan grandes que no se pueden imaginar” publicó junto con una foto de su familia el pasado jueves en su cuenta de Instagram.
Ruschel reveló que no tiene muchos recuerdos del accidente. “Recuerdo que salía de San Pablo, luego Santa Cruz de la Sierra. Salimos de allí y no recuerdo el vuelo del accidente. Lo que recuerdo después es mi esposa Marina hablándome en el hospital”, afirmó.
“Yo no sabía lo que estaba pasando y poco a poco me decían. No recuerdo nada. Es una cosa muy loca, no puedo explicar lo que pasó “, agregó.
Sobre su futuro, el futbolista dijo que hará todo lo posible por volver a vestir la camiseta del Chapecoense. Se calcula que podrá retornar a los campos de juego en seis meses, tiempo mínimo para recuperarse por completo de sus lesiones en la médula. Él avisó que hará todo lo posible por lograrlo.

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