Josué Del Cid presenta su esperada producción discográfica, llamada «Mi Dios es grande», que incluye diez nuevos temas en los que trabajó junto a destacados productores y arreglistas. Este álbum incluye las canciones «He decidido seguirte» (con Evan Craft) y la que da nombre al álbum (acompañado de T-Bone), temas que se sonaron con gran fuerza en las emisoras radiales cristianas.
«Mi Dios es grande» llega tres años y medio después de «Mis mejores días», la anterior producción de Josué Del Cid, por lo que sus canciones encierran muchas experiencias y sabiduría adquirida en el proceso, si bien en esta ocasión Josué se atrevió a entregar un álbum mucho más diverso en lo que a lo musical se refiere, sin abandonar su llamado a la alabanza y la adoración.
Su comodidad con interpretar baladas pop, un toque de pop electrónico y su amor por la música tropical son evidentes, pero si algo caracteriza a la música de Josué Del Cid es  su sensibilidad para crear temas de adoración que inspiran a anhelar la presencia de Dios al proclamar la fidelidad de su amor («Tu voz»), y a buscar la santidad para agradarle («Un corazón limpio»). Junto con «He decidido seguirte» y el nuevo tema, «Espíritu Santo, mi mejor amigo», constituyen sus aportaciones para adoración la congregacional.
La alabanza alegre y rítmica también tiene cabida en esta producción, como es evidente en las canciones «Vives» (producida por Isaac Doria) y «Todo lo que tengo es por ti» (producida por Sergio González y Pauly García), que llevaron a Josué a explorar otros estilos, en este caso, el pop electrónico y el funk, respectivamente.

Josué Del Cid no puede ocultar su alegría por el estreno de éste, su tercer álbum y manifiesta estar «muy emocionado por ver lo que Dios va hacer con todo lo que viene». Para un músico que trabaja cuidadosamente el proceso de selección de canciones, buscando el momento y el álbum indicado para cada una, fue importante tomarse un poco más de tiempo, «porque en esta ocasión quise trabajar con mucha dedicación en cada canción y detalle con cada productor, arreglista, ingeniero. Pero estoy realmente con mi corazón agradecido y feliz de ver lo que Dios hizo a través de este proceso», expresa con genuina emoción.
El tema que eligió Josué para estrenar su álbum es parte de una especie de trilogía que inició con «He decidido seguirte», cuya temática se centra en Jesucristo; siguió con «Mi Dios es grande», que se refiere a Dios el Padre, y finalmente, «Espíritu Santo, mi mejor amigo», completamente dedicado a la tercera persona de la Trinidad, por quien Josué Del Cid muestra un apego especial en sus canciones.
Sobre cómo nació el tema, Josué tiene una interesante anécdota: «Fue una canción que nació espontáneamente, en el carro, mientras yo estaba hablando con unos pastores… hace más de un año», comenta. «Ellos sintieron fuertemente en su corazón decirme que ese año iba a ser de amistad con el Espíritu Santo y quedaron esas palabras bien marcadas en mi corazón. En ese momento, en el carro, de regreso a mi casa, sentí al Espíritu Santo conmigo, y fue donde nacieron esas palabras —«Necesito escuchar tu voz, necesito encontrarte, Señor, y estar en tu presencia para adorar tu majestad»— y realmente yo sé que sin él, sin su poder y sin su presencia,  sin su ayuda y sin sus fuerzas, no podemos hacer nada».
La producción general de «Mi Dios es grande» estuvo a cargo de Josué, quien estuvo al frente de todos los procesos requeridos: arreglos, mezcla, etc. Pero si hay algo que caracteriza a esta producción es la integración de varios productores, arreglistas, músicos e ingenieros. «Es el álbum más colectivo que he hecho, y creo que se puede escuchar las diversidad en la creatividad y también en cuanto al arte, la música y todo lo que quise implementar», explica, refiriéndose al trabajo de Sergio González, Pauly García, Isaiah Rangel, Sean Cook, Isaac Doria, Héctor «Sport» Gallegos, Steve O Valdez, Nico Aranda y Ryan Cook, entre quienes se repartió la producción de los diversos tracks.
Como cada uno  de sus álbumes, ésta producción llega durante una etapa especial en la vida de Josué.

Él comenta: «Siempre en cada álbum y título veo reflejada una etapa en mi vida, y algo que Dios viene trabajando. Mi primer álbum fue “Es el tiempo” y definitivamente Dios estaba marcando un tiempo nuevo en mi vida, de poner un pie sobre el agua, caminar en fe, empezar esa nueva etapa y enfrentar muchos desafíos». «Mis mejores días», su segunda producción, vino después de que Josué había experimentado la fidelidad de Dios en formas muy patentes. Como resultado, nacieron muchas canciones que tienen que ver con poner sus días, su futuro y su destino en las manos de Dios. «Llegó cuando estaba también pasando algunos momentos de ansiedad, pero él trabajó conmigo y me dio la victoria, y nacieron canciones muy hermosas en esos años», rememora.
Al pasar estos casi tres años y medio, también Dios ha venido trabajando con Josué Del Cid en una nueva época. «Nuevas cosas han acontecido en mi vida —entre ellas, ser parte del cuerpo pastoral en su iglesia y enfocar su trabajo hacia los jóvenes—  y creo que en esta etapa vengo a ver lo que Dios ha venido a hacer como algo grande; veo hacia atrás y veo a un Dios que ha hecho milagros, ha abierto puertas, ha abierto un camino, y ha estado conmigo en medio de las tormentas, del fuego,  de las luchas  y de las pruebas… un Dios grande, fiel y verdadero. Por eso es que me tomé tiempo en el proceso de elegir las canciones. Fueron diez dentro de este álbum, las mejores que yo pude presentar».

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