El pasado el miércoles 25 y jueves 26 de octubre, a sala llena, el cantautor mexicano presentó un espectáculo íntimo en el corazón de Avenida Corrientes, donde miles de personas disfrutaron de su música.
Durante las dos noches, Matías Ciccarelli tuvo la enorme responsabilidad de abrir la noche, frente a un público exigente y ávido de un tiempo de adoración.
Las luces se apagan y miles de voces comienzan a aclamar al unísono a Jesús Adrian Romero, mientras centenares de dispositivos encendidos, vigilan expectantes el arribo del salmista al escenario.
Las luces y pantallas del escenario se encendieron, y con ellas la euforia de miles de almas que se hicieron eco en de principio a fin en dos noches memorables. Apareció Jesús Adríán, abriendo su presentación con la canción y video “Ayer te ví”, para luego seguir con los temas “El aire de tu casa” y “No es como yo”. Luego le siguieron canciones como: “Se acaba todo” en la que Romero se refirió a lo más privado, lo más escondido de nuestra vida y de nuestro ser y que no se ocultar ante el Salvador de la Humanidad, usando como ejemplo la respuesta del apóstol Pedro, donde se refirió sobre Jesús, expresando: si se acaba todo… “a dónde iremos, si solo tú tienes Palabras de vida eterna”.
Este espectáculo producido por Rock & Reggae, contó con una puesta multimedial de ensamble audiovisual y musical impecable y sin precedentes. Con más de siete artistas en escena, el público desbordó de alegría ante Romero, quien con el correr de los minutos prometía vivir una noche de muchas emociones. Muchas de ellas, reflejadas en producciones audiovisuales como “Aquí estoy”, “Que baje el cielo a la tierra”, “Razones pa´vivir” y “Mi vida sin tí”. Este último tema tuvo como protagonista a Pecos Romero, esposa de Jesús Adríán, quien en la primera noche -ambos muy elegantes- fue homenajeada sobre el escenario tras recibir un ramo de flores y la serenata correspondiente de su amado. Mientras que en la segunda jornada, Pecos apareció entre el público como una común espectadora en la tribuna central de la sala.
Tras haber cruzado la primera hora de su presentación, las emociones seguían a flor de piel, llevando al público a un tiempo de reflexión en el que, en medio de un mundo lastimado, invitó a mostrar a Dios a través de hechos por medio de las canciones como: “Cuenta conmigo” y “Es por tu gracia”.
Parte del recorrido musical pone al descubierto diferentes experiencias personales que por medio de sus letras confrontan la mente y por medio de la música revuelven el espíritu y son capaces de remover sentimientos olvidados y lograr nuevas perspectivas de la relación entre Dios y quien lo escucha. Así quedó demostrado, por medio de la interpretación de “Que huyan los fantasmas”.
Por otra parte, Romero presentó a cada uno de sus integrantes de su banda, dando pie a lo que sería el tramo final de la velada, con la proyección de un breve audiovisual en el que Romero explica un suceso histórico que lo impactó, en el que Gerónimo, el último Gran Jefe Apache de la comunidad Chiricagua de Sonora en México, se rindió frente al avance del ejército americano. En el explica que no comprendía, cómo pudo haberse levantado en ese lugar un monumento a la rendición, lo que parecía denigrante y sin sentido. No obstante, esto lo inquietó y llevó a reflexionar sobre lo que Dios le estaba hablando, y era que él debía rendirse. “Aprendí que la pelea contra Dios es la única que debes de perder, si realmente quieres ganar.” Este cortometraje dio pie a la canción “Te dejo ganar”, para luego dar paso al tema “Mi universo”. Ya en el tramo final del espectáculo, Romero recordó a sus hijas a la distancia con el tema “Princesas mágicas” y cerró una noche inolvidable con la canción “Me dice que me ama”, recordando que “no alcanzamos la vida plena sino amamos a Dios de forma completa. Si amas a Dios realmente, te das cuenta lo que significa la vida”, concluyó.
En un notable contraste de lo claro y oscuro, Romero supo combinar lo viejo y lo nuevo de su esencia, en una puesta impactante y emotiva. Así lo demostró, en lo que desarrolló luego como repertorio, en temas como: “Cuenta conmigo”, “Pegao a ti”, entre otros, que resumieron el profesionalismo y excelencia de cada uno de sus discos y años de ministerio con la música.
La algarabía se adueñó del público con un cierre instrumental a puro ritmo y color, y con ella la promesa de un reencuentro quedó latiendo en miles de corazones. (Fuente: Comunicarles)

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