Constantemente recibo correos de chicos y chicas contándome sus penas amorosas: “mi novia

me dejo, creo que nunca más seré el mismo”, “ese chico me partió el corazón, nunca más me

enamoraré” Si sos de los que está sufriendo por una desilusión amorosa, quiero decirte que El

amor de tu vida te capacitará para que conozcas el hombre de tu vida. El dolor del pasado, la

desilusión que te marcó, será una herramienta en el futuro para tu próxima relación. Antes de

conocer a mi esposa, pase por dos relaciones. Ambas fueron un “fracaso”, hubo lágrimas, tristeza

y desilusión. Con el tiempo, entendí que ese “fracaso” me potenció para tener una linda relación

con Lis.

En el pasado, pensé que en ambas relaciones había encontrado “el amor de mi vida”, y en algún

sentido lo fueron, porque eso me ayudó a desarrollar una relación exitosa con quien sería mi

esposa, el amor de mi vida. Lo que quiero aconsejarte es que no dramatices tu desilusión. Es

verdad, quizás jugaron con tu corazón, pero eso será un factor potenciador que te ayudará en tu

próxima relación. Te ayudo con cinco consejos:

1) Si perdiste a “el amor de tu vida”, pensá de manera correcta aunque hoy te duela el

corazón. Pensá así: “este dolor me ayudará a madurar y en un futuro, en el tiempo de

Dios, conoceré a la persona correcta. Decido aprender de esta experiencia”

2) No dejes que la desilusión se transforme en un ídolo. Nuestro enfoque debe ser nuestro

Señor. Cuando nos enfocamos en todo lo que no sea Dios, el dolor aumenta. (leer Salmo

16:4 / Colosenses 3:2)

3) Debemos aprender a desmitificar la frase “el amor de mi vida”. Si tu noviazgo acabó, sin

dudas que no perdiste el amor de tu vida.

4) No pierdas la esperanza, lo que viene en un futuro es mejor para tu vida. ¿Cómo aumento

la esperanza? La esperanza no es un sentimiento, es una persona, Jesús (leer 1 Timoteo

1:1) Si estás sufriendo el dolor de una desilusión, debes volver a profundizar en tu relación

con Jesús.

5) Respeta los procesos. Nadie sana de una desilusión amorosa de un día para el otro.

Invierte bien el tiempo atendiendo a los primeros cuatro consejos.

Ema Díaz

Ministerio Tiempo Extremo

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